Narco Noticias

Crímenes: Las dudas [ZETA]

Posted in Baja California by [C4RL05] on 25 agosto 2009

Paúl Sauceda Salomón es, según las autoridades, el nuevo jefe del comando de asesinos que mató a cinco policías, dos mujeres y tres narcotraficantes de la célula de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”. Tres integrantes ya están en la cárcel y hay uno fallecido, Ernesto Sauceda, cuya muerte es un misterio sin resolver.

Investigaciones ZETA

Desde el 16 de agosto, elementos del Ejército Mexicano y Policías Federales, Estatales y Municipales, andan tras la pista de José Mario Lago “El Rambo” y Paúl Sauceda Salomón, éste último hermano de “El Nemo” y señalado como nuevo líder de una de las células de sicarios al servicio de Teodoro García Simental “El Teo”.

La identificación de estos dos hombres fue producto de investigaciones en relación a dos crímenes: El asesinato de la joven Adriana Ruiz, y la ejecución a manos oficiales de Ernesto Sauceda “El Nemo”.

Unos hechos llevaron a otros, hasta develar una telaraña de asesinatos y secuestros a nombre de Teodoro García Simental. Acusado por una célula que las autoridades no alcanzaron a desmantelar. Pero las investigaciones oficiales, presentan inconsistencias. Por ejemplo:

Mientras se dice que oficialmente las autoridades buscaban a “El Nemo” Sauceda desde el 6 de agosto, cuando fue señalado por José Carlos Meza “El Águila”, como uno de los asesinos de la edecán Adriana Ruiz, la mañana del viernes 15 de agosto, cuando Sauceda estaba prácticamente muerto en la Cruz Roja, Policías mexicanos, extranjeros y militares, pensaban que podría tratarse de Armando “El Gordo” Villarreal.

De hecho, mencionaron a ZETA que se habían ordenado análisis de ADN para corroborar la identidad de uno de los más buscados del cártel Arellano Félix. Horas después se confirmaría que se trataba de otra persona, Ernesto Sauceda. A partir de ese momento, oficialmente lo relacionaron con el crimen de la señora Ruiz.

Otro hecho dudoso: Una vez fallecido el presunto sicario, las versiones de las autoridades estatales y federales aseguraron que el homicidio se había dado en medio de un operativo que la policía federal organizó para su búsqueda.

Después, y de acuerdo a las declaraciones de la esposa de Sauceda, y de oficiales del estado y federales, a Sauceda lo detuvieron tras una persecución. Inicialmente no se habló de un enfrentamiento, pero el hombre resultó mortalmente herido. La primera explicación extraoficial, fue que a “alguien” se le fue un tiro y llegó hasta la cabeza de Sauceda. Se insistió primero que había sido por parte de un militar. Después, que había sido un Policía Federal y de hecho, que no se le fue un tiro, sino que descargó la pistola sobre la humanidad de “El Nemo”.

De acuerdo a las áreas de Inteligencia en México y Estados Unidos, efectivamente Ernesto Sauceda Salomón era miembro de una de las células operativas de “El Teo” que reciben órdenes directas de Manuel García Simental “El Chiquilín”, a quien tienen identificado como el encargado de los grupos de sicarios de su hermano; pero en sus archivos lo tenían identificado como “El Neto”, inicialmente lo tenían identificado como administrador y controlador de tienditas de droga.

Sin embargo, después de su muerte, a Sauceda la autoridad lo identificó como “El Nemo”, persona que había sido identificada por los detenidos Meza y Félix, como quien les ordenó la captura, tortura y muerte de la edecán Adriana Ruiz. De manera inmediata también, Sauceda fue identificado no sólo como controlador de narcomenudeo, sino también como sicario.

Sin embargo, en la declaración de Meza que fundamenta la persecución, el delincuente sólo pudo referirse a su jefe delictivo como “El Nemo”, dijo que tenía un hermano llamado “El Paúl”, pero se manifestó incapaz de proporcionar, nombres o direcciones para ubicarlos.

Además, en la fecha de la muerte al “Nemo” no se encontraron indicios de que lo persiguiera la Policía Federal:

Primero, porque  la única declaración previa a la muerte de Sauceda, era de “El Águila” y fue ante la Procuraduría del Estado.

Segundo, porque en su dicho del 6 de agosto, Meza no admitió haber asesinado a policías y todavía se trataba de un delito atendido por el fuero común, que sólo recibe apoyo y cooperación del Ejército.

Adicionalmente, las acciones oficiales de la tarde del 14 de agosto en la que presuntos policías federales balearon a Ernesto Sauceda fueron registradas de forma inconsistente y se dieron más de tres versiones oficiales de los hechos.

Inicialmente, en el Centro de Mando C4 se reportó el hecho como una privación de la libertad. Más tarde en el estado reportaron la balacera como un supuesto enfrentamiento entre bandas criminales.

Posteriormente, la información militar fue que recibieron datos de un hombre baleado en las inmediaciones de Aguaje de la Tuna y lo atendieron por la cercanía.

Al día siguiente la mujer de Ernesto Sauceda Salomón aseguró que su pareja había sido baleada por agentes vestidos de civil a bordo de una Cherokee azul a los que intentó rebasar. Y que los aparentemente policías encubiertos habían llamado después al Ejército, que les brindó apoyo en cuestión de minutos.

Versión que coincide con la obtenida en la II Zona Militar con base en Tijuana, donde informaron a ZETA: “Que el C4 reportó a todas las autoridades que había disparos y un herido, que en ese momento personal militar se encontraba cerca y acudió, y en ese momento encontró al herido, a quien trasladaron a las instalaciones del 28 Batallón para darle los primeros auxilios. Que el médico militar observó la gravedad de las heridas y solicitó que el paciente fuese remitido a la Cruz Roja Mexicana en Tijuana, y así lo hicieron los soldados. Además, que debido a la peligrosidad del herido, se resguardaron las instalaciones de la Cruz Roja, y horas después, los soldados escucharon disparos de arma de fuego en las inmediaciones, encontrando 41 casquillos calibre .762”.

Actualmente, las investigaciones no han revelado las condiciones en que perdió la vida el señalado sicario del cártel Arellano Félix, al servicio de García Simental.

Pero sí ayudó al ensamblaje de la ficha criminal de Ernesto Sauceda, su esposa.

La mujer, que acompañaba a su esposo al momento de la detención y muerte, fue, de acuerdo a informantes oficiales, la persona que guió a las autoridades federales hacia cinco casas de seguridad, mientras su marido perdía la vida en las instalaciones de la Cruz Roja.

En uno de esos domicilios, fue detenido Víctor Alfonso Félix Montenegro “El Papis”, cuya confesión permitió a los investigadores cerrar el círculo.

Con la esposa de Ernesto Sauceda, continuaron las inconsistencias en la investigación. La esposa de “El Nemo”, o “El Neto”, se comunicó con reporteros de Tijuana para dar “su versión” de los hechos. Acusar a elementos del Ejército de tortura, y asegurar que había presentado una denuncia ante la Procuraduría. Denuncia que no existe.

“El Águila” detalló homicidio de edecán

Conforme a su declaración, realizada con asesoría de un defensor de oficio, la cual firmó haber vertido sin ninguna coacción el 6 de agosto, José Carlos Meza Zepeda “El Águila” dijo que nació en Nayarit, que su ocupación era la construcción y que “desde hace un año soy miembro de una célula delictiva de la delincuencia organizada que se dedica al comercio, la compraventa de droga y de secuestros y mi jefe inmediato es el de apodo ‘El Nemo’, quien a su vez trabaja para El Chiquilín, quien es hermano de apodado El Teo”.

Explicó que a las seis de la tarde del sábado 1 de agosto, “El Nemo” le habló por teléfono para decirle que “iba haber trabajo y que tenía que puntear” para “asegurar que no estuviera presente el gobierno en el jale”.

Relató que se fue al bulevar Fundadores donde “El Paúl” le entregó un Toyota Camry dorado para que recorriera el fraccionamiento; que en un determinado momento “El Nemo” le marcó y le dijo que estuviera pendiente porque iban a empezar y a los 10 minutos le ordenó que se fueran al fraccionamiento Casa Blanca, dijo que a Adriana Ruiz la llevaron a una casa ubicada cerca de la Comercial Mexicana del Cucapah.

“Llegas a la tienda de Sólo un Precio, di vuelta a la derecha y en la parte superior del fraccionamiento”, ahí aseguró que “El Güero”, “El Prieto”, “El Rambo” y “El Papis” bajaron vendada a la porrista.

De Adriana sus cómplices le dijeron: “Esa morra era la vieja del ‘Metro’, quien es escolta personal del ‘Chiquis’, y esa morra sabía mucho y que estaba poniendo a nuestra gente”.

También aseguró que tras los primeros interrogatorios la joven sólo les respondió que: “La Luz y la Marlen (a quienes el sicario identificó como prostitutas) le tenían envidia”.

Informó también que sabía que “La Marlen” había contratado a la muchacha que estaban torturando parta que fuera con unos muchachos como servidora sexual, que: “…después de esa vez Adriana conoció a una tal Moisés el cual se lo había presentado Marlen” y que después se dieron cuenta que era agente militar.

Describió cómo durante dos días la golpearon e interrogaron en varias ocasiones sin poder sacarle nada, cada vez “El Rambo” le informaba al “Nemo” y éste al “Chiquilín” y la respuesta se repetía: que la siguieran interrogando y le dieran una “chinga” hasta que dijera la verdad que ellos querían escuchar.

Le preguntaron a la mujer quién había puesto a los del barco de Ensenada, donde fue detenido Candelario Arceaga Aguirre “El Cande” el 30 junio. Ella reiteró que ella no había sido, que no sabía nada y que las que pasaban información eran “Marlen y Luz”, a pesar de la respuesta “El Nemo” le cortó uñas y dedos.

Admitió que la víctima ya estaba inconsciente e inmóvil, tirada desnuda en el piso de uno de los cuartos cuando el grupo decidió abusarla sin haber recibido la orden de hacerlo.

A las 11 de la noche del domingo 2 de agosto el grupo recibió la orden de Manuel García Simental de asesinarla “y cortarle la cabeza” como una amenaza a “las demás” para que no hablaran.

Que en las primeras horas del 3 de agosto “El Fer” le pidió” el celular para grabarla muerta y que le mandara el video. También tomaron imágenes con cámara para que “El Nemo” se las llevara como prueba a “El Chiquilín”. Después la fueron a enterrar y cuando llegó el grupo, la fosa clandestina ya estaba echa.

Explicó también al Ministerio Público, que el grupo de homicidas encabezado por “El Nemo”, era el mismo que hasta finales de mayo de 2009 era dirigido por Rodolfo Pérez Camacho alias “Lalo Fonseca”, “El Cantante” o “El Piraña”.

Y que “El Nemo” subió de puesto cuando Pérez se fue a Sinaloa después que la Procuraduría incluyera su cara y su nombre en las listas de los más buscados (ZETA, edición 1835. Del 22 al 28 de mayo de 2009).

Además de los datos de su jefe, “El Águila” delató al resto de los miembros del comando, mencionó a “El Güero”, “El Prieto”, “El Fer”, pero identificó con mayor información a  José Mario Lago “El Rambo”, a Paúl Sauceda Salomón, hermano de “El Nemo”, y a Víctor Alfonso Félix Montenegro “El Papis”.

“El Papis”: Más ejecuciones

Alfonso Félix Montenegro “El Papis” fue detenido la madrugada del sábado 15 de agosto, su captura fue el único resultado de una serie de cateos realizados por el ejercito después de la aprehensión y muerte de Ernesto Sauceda.

En su declaración firmada frente a abogado, este joven de 24 años menciona como ocupación “sicario y albañil con ingresos semanales de 400 dólares”, que Sauceda Salomón se los entregaba cada semana “hubiera jales o no”, afirmó ser “bataca, que quiere decir ejecutar o asesinar personas”.

También les dijo que de los Jefes Policíacos de las nueve delegaciones de Tijuana sólo dos no estaban puestos “y no los dejaban trabajar” en ese momento, por eso los atacaron en Centenario y La Gloria, subdelegación de San Antonio de los Buenos.

Cuando le leyeron las declaraciones de “El Águila”, Félix Montenegro reconoció su militancia criminal, y él sí dijo que su jefe era Ernesto Sauceda Salomón “El Nemo” y que se había incorporado a la célula un año atrás por invitación de su concuño Paúl Sauceda Salomón, que también era hermano de “El Nemo”, el cual había quedado a cargo del comando de sicarios tras la reciente muerte de su pariente.

Dijo que no levantó ni mató a Ruiz, pero si ayudo a torturarla, y que estuvo presente cuando Carlos Meza Zepeda “El Águila” le metió clavos en las uñas de los pies”. A él le dijeron que estaban interrogándola porque: “…según El Chiquilín la edecán andaba pasando información al gobierno de las casas que tenía ‘El Chiquilín’”.

A lo largo de la confesión detalló que mientras estuvo en la célula había participado en varios homicidios: “Recuerdo el de los cuatro agentes de la policía municipal que matamos afuera del Oxxo en El Murúa”, él traía un Sentra verde con estrobos. “La instrucción fue que los primeros policías de la delegación Centenario que ubicáramos los matáramos”, que pusieron gente a vigilarlos desde el parque de la amistad y el centro comercial en Otay.

Informó que “El Nemo” le avisó a “El Águila” dónde estaban los agentes y fueron sobre ellos: “Cuando llegamos al Oxxo nos dimos cuenta que dos de los policías estaban afuera, por lo que yo me baje con el cuerno de chivo y mate a uno de ellos. El Pariente mató al otro que estaba afuera. El Águila y El Güerito les pegaron a los dos que iban saliendo del Oxxo” de ahí se fueron a una casa de seguridad en Villafontana.

Después Manuel García Simental les ordenó que mataran a otro policía, debía ser de La Gloria “porque seguían sin alinearse”. Los sicarios se fueron a dar vueltas en la delegación hasta que recibieron un llamado dándoles la ubicación de un agente comercial afuera de una fábrica: “…se bajó El Güerito y le empezó a disparar con su cuerno, después nos bajamos el pariente y yo y también le disparamos. El Águila no se bajó pero vi que disparó desde el carro”.

También refirió que dos días antes de matar policías ejecutaron a tres hombres del grupo de Armando “El Gordo” Villarreal porque les estaban calentando la colonia Azteca.

Detalló que “El Paúl” les atravesó un Sentra verde para detenerlos, que los otros matones le dispararon y Meza, “El Güerito”, “El Pariente” y él, llegaron por atrás y los atacaron, que dos se bajaron, trataron de huir a pie y los mataron y como tenían instrucciones precisas y especiales de “asegurarnos que el conductor se muriera” lo remataron.

Finalmente confesó que en octubre habían ejecutado a dos “cholos” en una de las calles que suben al cerro Colorado porque le habían robado un auto Mystique a “El Nemo”. “El Papis” agregó apodos a lista de cómplices en el grupo criminal, “El Jorge”, “El Pariente”, “El Pecas” y “El Tomas”.

La más reciente

Posterior a la detención y declaración de Alfonso Félix Montenegro, poco antes de las ocho de la mañana del martes 18 de agosto, en las inmediaciones del campo de entrenamiento del Ejército en el Aguaje de la Tuna, fue localizado un auto desbarrancado. En la cajuela estaba una mujer muerta de alrededor de los 55 años.

Los primeros reportes extraoficiales fueron que se trataba de una informante del Ejército y por eso la habían aventado en las instalaciones militares.
En la tarjeta informativa de la Procuraduría del Estado refirieron que: “…sobre el bulevar Cuauhtémoc Sur, frente al centro regional militar se encontraba un cuerpo del sexo femenino sin vida”.

Información adicional indica que el auto estaba en terrenos de la guarnición militar y fue extraído del cerro con maniobras, grúas y apoyo de los soldados. “…en el  interior de la cajuela de un automóvil compacto Ford Mustang, de modelo reciente, color rojo, y envuelto en una cobija, (se encontró) el cuerpo sin vida de una mujer”. Y como huellas de violencia “amputación de dos dedos de cada mano”.

Posteriormente determinaron que murió por asfixia y que se llamaba Dioema Chávez Pánfilo, que se dedicaba a la santería y ritos relacionados con la Santa Muerte.

Como parte de las indagatorias primarias reportaron que la mujer atendía peticiones rituales del fallecido Ernesto Sauceda Salomón y de otros miembros de las células de Teodoro García Simental, y como los criminales siguen sin encontrar quién está proporcionando información al gobierno de sus integrantes, decidieron que la responsable de la detención de “El Nemo” era la santera, y como los militares participaron en la captura, intentaron enviar un mensaje que los soldados no estuvieron dispuestos a recibir.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: